El fenómeno de El Niño ya está presente en el Pacífico ecuatorial y podría alcanzar una intensidad muy fuerte durante lo que resta de 2026. Según la Organización Meteorológica Mundial, existe más de un 90% de probabilidad de que el evento mantenga una intensidad elevada, con una posible persistencia hasta febrero de 2027 y un pico hacia fines de este año.
La probabilidad de un episodio histórico mundial de El Niño es del 75%La presencia de El Niño ya comienza a modificar los patrones de circulación atmosférica sobre el sudeste de Sudamérica. En esta región, ocho de cada diez episodios asociados al fenómeno registran lluvias por encima de los valores normales, destaca el sitio Meteored.
El antecedente también genera atención sobre los principales ríos de la región. Algunas de las grandes crecidas del Paraná coincidieron con eventos intensos de El Niño, como ocurrió durante los períodos 1982/83 y 1997/98. Sin embargo, la intensidad del fenómeno no implica que esos impactos necesariamente se repitan ni que todas las regiones del país vayan a verse afectadas de la misma manera.
El Litoral y el NEA, las zonas con mayor probabilidad de lluvias
Entre noviembre y marzo, las provincias donde la señal de El Niño es más marcada son Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa. En estas áreas aumenta la probabilidad de que las precipitaciones se ubiquen por encima del promedio.
Esto no significa que vaya a llover de manera constante durante todo el período. El principal riesgo está relacionado con una mayor posibilidad de episodios de lluvias abundantes, que pueden generar respuestas importantes en los sistemas hidrológicos y afectar especialmente a las localidades ubicadas en zonas costeras de la cuenca del Plata.
El comportamiento de los principales ríos también presenta diferencias. El río Uruguay suele experimentar crecidas rápidas, con aumentos importantes en pocas horas y picos de duración relativamente breve. Por eso, resulta fundamental contar con sistemas de alerta temprana que permitan anticipar estos cambios. El Paraná, en cambio, presenta crecidas más lentas y de gran magnitud, que permiten una mayor capacidad de previsión.
Qué puede pasar en otras regiones de Argentina
Los pronósticos trimestrales del Servicio Meteorológico Nacional también contemplan una mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal en sectores del oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste de la provincia de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia. No obstante, la señal asociada a El Niño es considerablemente menos marcada en estas zonas que en el NEA y el Litoral.
A nivel nacional, uno de los principales factores a observar será la posible mayor frecuencia o intensidad de tormentas, lluvias abundantes y vientos fuertes. Este tipo de fenómenos suele presentarse con mayor frecuencia desde comienzos de la primavera hasta la primera mitad del otoño, período que concentra buena parte de los episodios de tormentas severas.
A este escenario se suma la influencia del calentamiento global, que constituye otro factor a considerar al analizar la evolución y los posibles impactos de los eventos meteorológicos extremos.